Como lo mismo que tú, pero yo engordo y tú no: ¿por qué?

El sobrepeso y la obesidad son multifactoriales, no tienen un solo origen. No solo importa lo que comes. También cómo y cuándo lo comes. Y tu genética. Incluso puede que tus bacterias intestinales…. Pero, fundamentalmente, todo se resume en si el balance energético acaba siendo positivo (si tienes superávit y acumulas más, engordas), si vives al día (tanto comes, tanto gastas, mantienes peso) o si tienes déficit (consumes más de lo que comes, adelgazas).

Los dietistas nos preocupamos enormemente de establecer una rutina de alimentación para intentar controlar el peso de nuestros pacientes. Quizás deberíamos  también intervenir de alguna manera sobre los hábitos de actividad física, orientando sobre el tipo, intensidad y frecuencia de ejercicio que puede ser más efectivo, para así conseguir que el matabolismo consuma más energía debida a las grasa corporal. Y motivar (el refuerzo positivo es muy efectivo) . Y acompañar.  En definitiva, “tutelar” o guiar un poco todo el proceso de cambio.

Pero resulta que  todo el mundo no tiene la misma predisposición para apuntarse a un gimnasio (yendo!) o para caminar 2 horas al día. De hecho este tema, quizás sería un tema más propio de un LCAF (Licenciado en Ciencias de la Actividad Física) o un técnico deportivo que de un dietista-nutricionista. Perdonad, profesionales de la actividad física y el deporte si sentís que hago intrusismo sobre vuestra competencia profesional al hablar de este tema. Nosotros, los dietistas, os necesitamos tanto a vosotros, profesionales del deporte, como creo que vosotros a nosotros. En este asunto y en otros: rendimiento, recuperación de lesiones, problemas asociados a la alimentación, etc…., las sinergias mejoran los resultados, sin duda alguna.

Por cierto, también hay que explicar que la composición corporal es un factor sumamente importante. El tejido muscular es metabólicamente muy activo. Para cubrir sus necesidades precisa de bastante más energía que el tejido adiposo. Por eso, tenemos que intentar mantener en el organismo una buena cantidad de tejido muscular. Y si puede ser, aumentarlo. Hay que combinar el ejercicio de resistencia de intensidad moderada (el que ayuda a consumir la grasa del organismo) con el ejercicio de fuerza (el que ayuda a generar más tejido muscular).

Lo que está claro es que los factores modificables, aquellos donde realmente se puede incidir para tratar el sobrepeso y la obesidad, son la alimentación (reducción de la ingesta calórica) y la actividad física (aumento del gasto energético). Bien trabajados, proporcionan unos muy buenos resultados sobre el control del sobrepeso y la obesidad. Eso es lo que dicen las políticas de salud pública de, prácticamente, todos los países del mundo. Y estas políticas siempre se basan en evidencias científicas, no en modas ni en métodos milagrosos para perder peso. Como muestra, nuestra estrategia NAOS.

Eso explica que las dietas muy restrictivas, las que producen una pérdida no solo de grasa sino también de tejido muscular, acaban conduciendo a que, por pocas calorías que se coma, si hay poco músculo que alimentar, no se pierda peso. Incluso que se gane peso, para sorpresa del restrictor-calórico. Las dietas milagrosas pueden llegar a tener dicho efecto. Entre ellas se encuentra la dieta Dukan.

Por cierto, no sólo de músculo vive el hombre. Hay que considerar también que un cerebro activo puede consumir, aproximadamente, un 20% de la energía de nuestro metabolismo basal, aquel que no depende de la actividad física. El metabolismo basal se ocupa de mantener nuestro organismo vivo…., por ejemplo durante el reposo nocturno. Para saber un poco más de las necesidades de nuestro cerebro, nuestro principal músculo 😉 es interesante leer el artículo del enlace inferior, del Profesor Grande Covían. Por eso, y por otras muchas cosas, hace falta mantener el cerebro siempre muy activo.

http://elpais.com/diario/1983/12/14/sociedad/440204402_850215.html

Retomando el hilo del tema principal, un estudio publicado hace pocos días nos habla dieta y ejercicio. Advierte, entre otras cuestiones, sobre la importancia de, en personas “resistentes” a las reducciones calóricas, (concrétamente en población infantil y adolescente), a incidir sobre sus hábitos de actividad física, para conseguir un buen resultado disminuyendo un peso corporal demasiado elevado. No solo hay que centrarse en hacer un control exhaustivo sobre la ingesta alimentaria, hay que trabajar sobre el incremento del gasto calórico.

Más información:

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_129147.html

http://pediatrics.aappublications.org/content/early/2012/09/04/peds.2012-0605.abstract?sid=c9b5cdf9-30d8-4f12-830b-94f01391f64a

Comiendo lo mismo, yo engordo y tú no…., ahora lo entiendo!

  1. Reblogged this on and commented:
    Bon article sobre l’obesitat i el sobrepes

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  2. En efecto Álex; los ordenadores nos han hecho aún más sedentarios. Los músculos se convierten en almacenes de tensiones no liberadas si no practicamos algún ejercicio a diario. Sin una válvula de escape natural para esas tensiones, nos volvemos frágiles y rígidos y perdemos el contacto con nuestra naturaleza física y nuestra energía vital.

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    • alexperezcaballero

      La evolución nos ha diseñado para movernos, y el desarrollo de la tecnología que nos ha permitido avanzar tanto y tan rápido, nos a vuelto un poco “estáticos”, un aspecto que va en nuestra contra. A nivel de alimentación nos pasa igual: en poco tiempo, de tener poco hemos pasado a tener mucho. Nos tenemos que resituar en este nuevo contexto.

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  3. Alex, es interesante el articulo.  Tus comentarios además están bien fundamentados y estructurados, de forma que son fácilmente comprensibles para el lector no instruido.
    Solo tengo una observación que hacerte:
    No tengo una opinión solida formada acerca de quienes son los profesionales que se deben encargar de controlar las cuestiones dietéticas de la gente o de los “pacientes”.
    Muy respetuosamente te excusas con los profesionales de la actividad física y del deporte por si acaso entras en sus competencias; incluso abres un lugar a la colaboración o la sinergía.
    Será por este articulo o por muchos mas que leo de vez en cuando, pero tengo la sensación de que, corrígeme si me equivoco, ignoráis sistemáticamente la existencia de médicos, que desde diversas especialidades aportan a lo que estáis haciendo mucho mas de lo que pensáis. Me imagino que no os gusta hablar de endocrinólogos, pero existen, y el enfoque medico alrededor de la dietética es fundamental. La línea divisoria entre las personas que se puede poner en manos de un no medico para su dieta y las que deben ser vistas por un medico a la hora de hacer una dieta es muy fina.
    Exactamente igual ocurre con la actividad física; los dietistas que la prescriben, o los profesionales de la actividad física que la dirigen, y los traumatologos deportivos. Estoy harto de ver pacientes haciendo actividad física dirigida por profesionales de la actividad física jugando a los médicos, y viendo como están haciéndose daño, o algo perjudicial para una patología de aparato locomotor que previamente tienen.
    En fin, creo que todos tenemos nuestro sitio y nuestro cometido. Pero también creo que el espíritu de colaboración y el ejercicio de respetar los conocimientos de los demás profesionales, brilla por su ausencia frecuentemente.
    Por favor, es un comentario constructivo y respetuoso, y espero que así se entienda.

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    • alexperezcaballero

      Ricardo. No sabes cuanto agradezco las palabras que has escrito en tu comentario. Con toda la razón del mundo, reclamas la figura del médico es este tema. Cierto que la linea divisoria entre cual es la mejor orientación, si la del médico o la del dietista-nutricionista, es en ocasiones, sumamente fina. Lo mismo pasa entre fisioterapeutas y/o LCAF y medicos rehabilitadores, traumatólogos y del deporte, no? Trabajo y he trabajado siempre en contacto con compañeros tuyos de profesión y me he entendido siempre de una forma fenomenal. Y creo que así pensamos la mayoría de colegas dietistas-nutricionistas.

      Permíteme un comentario. Creo sinceramente que a veces estamos más preocupados de que no nos pisen el terreno que en buscar la forma más eficiente y efectiva de hacer nuestro trabajo con excelencia. Te diré que muchas veces me incluyo en esta linea de pensamiento y entono el mea culpa. No deseo protagonismo profesional y menos personal, deseo hacer bien las cosas para ayudar a mis pacientes. Y cuento con el soporte de todos los profesionales que pueden ayudar en este cometido. Sobre todo, con los médicos. En el post no lo he mencionado, pero así es mi realidad profesional.

      Amigablemente y con respeto, un fuerte abrazo!

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  4. magnífic article. és un tema que ocupa i que preocupa moltíssimes persones

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    • alexperezcaballero

      Gràcies, Ada. Se’ns ha girat feina als que ens preocupem i ocupem del tema. Com molt bé dius, hi som uns quants d’aquests. Cal menjar millor i bellugar-nos més per fer salut. Petons!

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