Obesidad, paleodieta y política

Puede que exista una difícil relación entre la política y el peso corporal. Manuel Azaña (presidente de la república española), Winston Churchill (primer ministro inglés), Helmut Kohl (canciller alemán), Ariel Sharon (primer ministro israelí), todos fueron estadistas que tuvieron problemas con su peso corporal.

Mr. Bush in Chicago in 2013. Since following the Paleo diet, a much leaner Mr. Bush has started buying a new wardrobe to replace clothes that no longer fit. Credit M. Spencer Green/Associated Press

Mr. Bush in Chicago in 2013. Since following the Paleo diet, a much leaner Mr. Bush has started buying a new wardrobe to replace clothes that no longer fit. Credit M. Spencer Green/Associated Press

El otro día leía un artículo en el New York Times que me hizo reflexionar sobre la imagen que dan los líderes políticos (o que pretenden dar) sobre la gestión de su propia salud. La popularidad de un político depende de aspectos tan evidentes como la imagen de su aspecto físico, o tan sutiles como el control que ejercen sobre su propia conducta en temas relacionados con la salud.


 Perder peso y aspirar a la Casa Blanca

Jeb Bush (candidato del Partido Republicano) quiere presentarse a la presidencia de EE.UU. Resulta que Jeb, hijo del ex-presidente George Bush, se muere se hambre. Y no es por ser pobre y no poder adquirir buenos y nutritivos alimentos, obviamente. Jeb Bush es un político que debe controlar su voraz apetito y mantener su peso a raya. Jeb es una persona con problemas de obesidad.

Uno de los aspectos que se pueden valorar negativamente en un lider político es que sea incapaz de controlar su conducta. Controlar el peso corporal ya no solo un tema personal de salud. Se trata de la imagen que se da sobre la autogestión de la propia salud. En este caso de la fuerza de voluntad. ¿Un político incapaz de dominar su apetito puede aspirar a presidir uno de los países más poderosos del mundo?

Jeb Bush dice: “siempre tengo hambre”. Ha estado prácticamente un mes de absoluta privación de carbohidratos: fuera almidón (pan, pasta, arroz,…) y azúcares refinados (dulces y pasteles). Fuera lácteos. Tal como promueve la dieta paleo. Efectivo para perder peso, puede que sí. Saludable para el cuerpo y para la mente, puede que no tanto.

¿Alguien le ha dicho a Jeb Bush que la irritabilidad dietética es producto de, entre otras cosas, el descenso de azúcar (glucosa) en sangre que produce la exclusión de los carbohidratos de la dieta?

Me parece curiosa la respuesta que dio Jeb Bush a un estudiante de educación secundaria.

“Me encanta la pizza, pero soy demasiado viejo y gordo para comerla a menudo”

Durante una gira de campaña electoral, Bush puso a la vista de todas las cámaras un buen trozo de pastel de arándanos, diciendo:

“No me importa la dieta, ¿dónde están las patatas fritas?

Después de hacer ese comentario, Jeb Bush dejo su ración de pastel sin acabar…

Jeb Bush eating pie, a rare indulgence for him these days, at a Republican event last week in Concord, N.H. Mr. Bush has lost about 30 pounds since December, friends and observers say. Credit Ian Thomas Jansen-Lonnquist for The New York Times

Jeb Bush eating pie, a rare indulgence for him these days, at a Republican event last week in Concord, N.H. Mr. Bush has lost about 30 pounds since December, friends and observers say. Credit Ian Thomas Jansen-Lonnquist for The New York Times


Jeb Bush y la paleodieta

Tanto su nonagenario padre (ex-presidente de EE.UU.) como su hermano (gran deportista) no parecen haber tenido nunca tantos problemas para conseguir tener un peso adecuado. A Jeb le ha tocado luchar contra la báscula.

Parece ser que Bush sigue las consignas de la paleodieta, unas pautas alimentarias que obedecen a lo que nuestros antepasados comían en épocas pretéritas. La diferencia básica entre la dieta de los humanos del Paleolítico y los paleodieta seguidores de la actualidad es que ahora puedes elegir seguirla o no, y en el paleolítico no te quedaba más remedio que comer así: es lo que había. Cazar y recolectar. Otro aspecto a considerar es que en aquella época de esplendor natural y felicidad primogenia la esperanza de vida no superaba los 25 años, y en la actualidad (en nuestro país) estamos sobre los 80 años. ¿Le habrán explicado esto a Jeb Bush? ¿La mejora de la alimentación (a pesar de los carbohidratos) puede que tenga alguna cosa que ver con vivir más y mejor?

Bush, gracias a la paleodieta, ha perdido unos 15 kg desde diciembre al pasado mes de abril. Unos 4 kg por mes, aproximadamente. La paleodieta, efectiva sí lo es. Me gustaria mucho que pudiera mantener su gran logro, nada desdeñable.

La paleodieta se ha cargado de un zarpazo la agricultura y la ganadería, dos de los logros culturales y evolutivos que han posibilitado al Homo sapiens sapiens ser lo que ahora es. Sus bases dietéticas se fundamentan en los alimentos propios de la recolección y la caza.

No hay que olvidar que tener un buen acceso a la comida nos ha permitido dedicar nuestras capacidades a la observación, a la ideación, a la creación, a la tecnología,…, a tener cierto dominio sobre un medio hostil, “natural”, “ecológico” y “biológico”, pero hostil. Si siguieramos siendo cazadores-recolectores puede que se nos hubieran comido nuestros competidores naturales. Es una hipótesis. Nunca lo podremos comprobar. Pero es obvio que la democratización de la alimentación se ha sustentado en la agricultura y la ganadería, extensiva familiar, extensiva comunal, extensiva latifundista o extensiva multinacional. Pero eso sí, en la agricultura y en la ganadería.

Obviamente que un mal uso o abuso de los alimentos puede ser dañino para la salud, sean estos producto de la cultura paleolítica o de la cultura del whatsapp. La alimentación, como cualquier otra actividad humana, debe seguir los parámetros del pensamiento crítico, y ser respaldada por la evaluación de la ciencia y del sentido común.

Jeb Bush opta por un planteamiento dietético efectista pero no respaldado consensuadamente por la comunidad científica. La paleodieta se muestra como un atractiva rutina de alimentación, diferente y pintoresca, sin duda. Pero como otros postulados dietéticos alternativos planteados en las últimas décadas, se aleja del sentido común y de las corrientes científicas mayormente aceptadas.


Las comparaciones son odiosas

Barak Obama, entre otras cosas, es un gran bebedor de té. Quizás el hecho de ser un gran consumidor de infusiones, en lugar de beber Coca Cola, le ayuda a mantener un peso correcto. No sé cómo lo llevará Bush con los refrescos. A Obama, quizás haber practicado deporte durante su juventud le ha llevado a mantener en la actualidad un estilo de vida activo y saludable. Y cualquiera no se cuida teniendo a Michelle por mujer, la gran activista en la lucha contra la obesidad en USA. Let’s move!

¿Aprenderá el Sr. Jeb Bush a gestionar sus emociones alimentarias y a atender justamente sus demandas nutricionales? Los políticos no son superhéroes. Por más que ellos se empeñen en aparentarlo y su electorado lo quiera creer. Funcionan como el resto de humanos. Tienen debilidades y deben capear con ellas. Y hacer públicas esas humanas flaquezas creo que, más que erosionar su figura, la refuerza. Los líderes inteligentes pueden convertir sus debilidades en fortalezas.


Políticamente Jeb no me atrae, pero valoro de forma positiva la muestra de transparencia sobre el problema que tiene para controlar su peso corporal. Quizás es el estilo anglosajón de hacer campaña política y aquí esto no funcionara. Aunque bien pensado, las folklóricas y otras personas públicas sí se hacen adalides de ciertas corrientes alimentarias. Recuerdo una famosa dieta de la alcachofa y la hija de una folklórica… Estaria bien que nuestros políticos mostraran abiertamente sus estilos de vida y sus debilidades. Y no de forma anecdótica. Si quieren que recuperemos la confianza en ellos, quizás se trate de una buena idea: demostrarse tan humanos como buenos gestores públicos.

Ahora voy a hacer de dietista-nutricionista. A Jeb le hubiera aconsejado seguir un estilo de alimentación más omnívora y flexible. Pero con restricciones, claro está. Una dieta más equilibrada en conjunto y siguiendo el patrón de la alimentación mediterránea. La propuesta es menos espectacular y tiene un nombre largo y poco rimbombante, lo reconozco. Dieta equilibrada basada en el patrón de la alimentación mediterránea. Y le hubiera dado la consigna de que hay que moverse, y mucho, para perder peso y posteriormente para mantenerlo. Sin prisa, pero sin pausa. Despacito y buena letra.

  1. andreu

    No veo que tiene de pintoresca una pauta alimentaria que lo que hace es quitar los refinados y los alimentos que nuestro cuerpo no tolera correctamente.
    Y seguir, tal y como propone el autor del artículo, las pautas de la dieta mediterranea (entiendo que la base está formada por los cereales), es no entender pq la obesidad se ha triplicado en los últimos lustros.
    Los Dietistas-Nutricionistas que estás saliendo a día de hoy de la facultad, empiezan a tener ya bastante claro el error que supone tener a los cereales como base alimentaria.

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    • ¿Error con los cereales en la base? Es en la base donde tenemos a las frutas, las verduras, los cereales y derivados (sobre todo integrales), las legumbres, los frutos secos y el aceite de oliva. Hay evidencias que sustentan las recomendaciones.
      https://www.gencat.cat/salut/acsa/html/es/dir3669/doc35007.html

      La tolerancia a los alimentos es un rasgo individual, no creo que sea acertado extrapolarla a toda la población. Las recomendaciones de la salud pública son generales. O particulares en caso de poblaciones con características especiales.

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  2. andreu

    Entiendo lo que dices, pero como verás las directrices oficiales tienden cada vez más hacia una alimentación evolutiva (no me gusta el vocablo paleodieta). Fíjate que no hace mucho la base era solo para los cereales y ahora están las verduras, junto con los cereales (y aunque sean integrales, lo “malo” que hay en ellos continua allí. De hecho estudios recientes afirman, que pese a que los integrales contienen más nutrientes, no terminan por ser mejores que los refinados). Así que poco a poco, (desde el año 92 donde se recomenfaban 12-15 raciones diarias de cereales), su recomendación ha ido bajando.
    Y si le sumas los hidratos de los cereales, las frutas, verduras…entenderás que a lo largo del día es mucho azúcar, y este (y no otro) es el causante de la obesidad. Hay una frase que leí otro día que me gustó mucho:
    ” El pan te da mucha energía. Justo lo que nos sobra”. O sea, realmente está justificada tal cantidad de HC con nuestro estilo de vida?
    El 100% de la gente que sufre obesidad es por comer demasiados hidratos (aquí no contemplo ahora los problemas de ansiedad, psicológicos…)

    Y el ser humano es el ser humano y todos funcionamos igual. A lo mejor tu eres algo más resistente a la insulina pero en definitiva funcionamos igual. Si te comes un bocadillo, ese pan te dispara la insulina. A ti, a mi y al vecino de enfrente.

    simplemente que viendo las directrices oficiales de los 90 hasta el día de hoy, creo que queda bastante claro que los HC son los verdaderos culpables de la obesidad y que su abuso (tal y como indica la diet mediterranea es un error). Y ojo, no defiendo las dietas proteicas. Para mi, lo idonea sería bajar ese 65-75% que se recomienda de HC y subir algo las grasas buenas (frutos secos, aceite de oliva, olivas, ghee, aguacates, coco y derivados…). Hay multitud de estudios que salen ahora diciendo algo que era de sentido común: la grasa es buena y nos ayuda a aldegazar.
    De hecho uno de los últimos números de la revista TIME se redime de la portada mítica de los 80 donde se demonizaba la grasa en pro de los HC (estudio hecho por Ancel Keys. La portada era un plato con dos huevos fritos y una tira de bacon recreando una cara triste) y tituló esta útima portada con un EAT FAT. Y públicamente pidió disculpas por el estudio publicado donde se demostró ser sesgado y totalmente equivocado.
    Aquí podrás ver las portadas.
    https://www.google.es/search?q=revista+time+eat+fat&newwindow=1&rlz=1C1CHMO_esES575ES575&espv=2&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=-OhIVa-JBInkUrW4gbAI&ved=0CAcQ_AUoAQ&biw=1366&bih=643

    Simplemento quiero hacer anotar hacia donde va la tendencia alimentaria y que a lo mejor, deberíamos ya cuestionarnos de una vez por todas, si tanto cereal realmente nos es necesario.

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    • Andreu,
      Si lo malo que tienen los cereales son sus carbohidratos, no paso por ahí. Su IG y su CG, dependeran tanto de la fibra que le acompañe, como de la suma de los alimentos que se consuman junto a ellos. Carbohidratos y azúcar no los puedo considerar sinónimos.
      En cuanto a que comemos más de lo que nuestro estilo de vida requiere, estamos de acuerdo. Y que las recomendaciones generales, en algunos aspectos, deben ajustarse más a la realidad, absolutamente de acuerdo. Es la evidencia clínica que me encuentro cuando hago consulta, no puedo decir lo contrario. Si aconsejara comer lo que dicen las recomendaciones generales, no creo que consiguiera superar el sobrepeso o la obesidad la mayor parte de mis pacientes. Y sin actividad física, ejercicio, o deporte regular, menos aún.
      Que la ciencia de la nutrición evoluciona es un hecho. Las sardinas pasaron de ser un alimento casi dañino a ser cardiosaludables. Las recomendaciones del consumo de huevo aumentan.
      Y te diré más: las recomenedaciones están sujeta a las presiones de la industria, lo mismo que la medicina a las presiones de la industria farmacéutica. Si no la coneces, te recomiendo seguir a Marion Nestle, una nutricionista de USA activista y muy crítica en estos asuntos. https://elpiscolabis.com/2015/01/05/marion-nestle-y-food-politics/
      Veo que nuestra preocupación (la tuya y la mía) es que la gente obtenga salud a través de la alimentación. Personalmente abogo por el uso racional de los cereales, los lacteos y los alimentos procesados que sean útiles para complementar una alimentación saludable. Y en mi caso, mi preocupación también está encaminada a mejorar el rendimiento físico del deportista. Sin cereales no podría ayudar ni a los deportistas ni a los no deportistas.
      Sobre el futuro, iremos viendo. Las tendencias las sigo y observo. Pero el consejo en salud lo doy sobre la evidencia que nos ofrece la ciencia.

      Saludos!

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  3. Hola,

    pensaba igual que vosotros, he estudiado Nutrición y Dietética aplicada y he seguido estudiando otros tipos de nutrición (vegetariana, macrobiótica, etc…). Al estudiar psiconeuroinmunología se me rompieron absolutamente todos los esquemas… probé a ver que tal le sentaba a mi cuerpo estar durante un mes comiendo al estilo paleo (1 día o dos a la semana dependiendo del deporte que haga como lo que me da la gana, que siempre suele ser una comida y poca cantidad). Realmente estoy impresionada con los resultados, muy, muy impresionada, tanto que os recomiendo que hagáis como yo y probéis durante un mes y así podáis comparar mejor. Estoy asombrada!!

    Un saludo.

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    • Efectivamente, con una prueba de un mes sales de dudas y lo mejor es que no hay vuelta atrás. Te permitirás caprichos y excesos pero siempre sabrás como volver a recuperar tu salud. En cuanto a que hay que hacer mucho ejercicio, es falso, el ejercicio por sí solo no sirve para adelgazar. El cambio de habitos alimenticios sin embargo sí.

      It is time to bust the myth of physical inactivity and obesity: you cannot outrun a bad diet
      https://goo.gl/TEziHE

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  4. andreu

    Alex, lo malo de los cereales no son precisamente los hidratos. Hidratos sí. Hay que comerlos sí o sí. Simplemente que no veo la necesidad que esos hidratos tengan que provenir de los cereales. Sobretodo del maiz y del trigo que la ciencia ya se ha encargado de demostrar que son dañinos para nuestra salud.
    No entiendo ese afán para recomendar cereales a los deportistas. Yo entreno a triatletas y a Ironmans y muchos de ellos hace años que entrenan y compiten sin probar cereales.
    Tu vas con los preceptos de hace 50 o 60 años que eran: cereales sí o sí. Djockovic, sin ser celíaco, ha confesado que su rendimiento en los últimos 3 años y su ausencia de lesiones se debe a haber dejado de consumir todo tipo de cereales. A raíz de esto, muchos tenistas top, han seguido su mismo camino y con excelentes resultados. Media NBA, empezando por los San Antonio Spurs, Angeles Lakers al completo, Lebron James, Derrick Rose…siguen una dieta sin cereales (A excepción del arroz), así que como vez el cereal no es un alimento imprescindible. Y el azúcar, como comprenderás tiene diferentes formatos: fructosa, sacarosa, glucosa… por tanto el ingerir cereal, estamos consumiendo un tipo de azúcar.
    Y estoy hablando de deportistas de super-élite. Hidratos sí, a más deporte, más hidratos, más glucógeno, Ahora bien; ¿es necesario que esa energía tenga que depender del cereal y sobretodo del maíz y trigo??? (repito, la ciencia ya ha demostrado que son los dos peores cereales).

    Los psiconeuroinmunólogos (como veo que lo es Joana), lo tienen muy claro. Y se basan tanto en la ciencia como en la evidencia empírica. Yo llevo 7 años pregonando y adoptando un estilo de vida evolutivo. Sigo una dieta libre de cereales (o casi…) y cuando los como, suelen ser de trigo sarraceno o de algun cereal poco modificado y en estos 7 años mi salud y rendimiento deportivo (con 38 años), es mejor que cuando tenía 28-30 años y entrenando casi el doble. Sólo por dejar de comer un tipo de alimento que mi cuerpo no tolera y termina hinchándome. Y con algunos de mis clientes que con 45 años pueden bajar de 3 horas en un maratón, cuando nunca lo habían conseguido antes.
    No se trata de ir repitiendo como un loro el mantra de “hay que comer de todo un poco”. Juan Revenga (dietista que publica en 20 minutos, imagino que lo conocerás), está destruyendo algunos mitos y este es uno de ellos. Hay alimentos que nuestro cuerpo no tolera y que por tanto no es que tengamos que comerlo poco o no. Simplemente que hay alimentos que mejor no comerlos. Primero, porque no nos hacen falta y segundo porque si tienen algo bueno, ese algo, seguro que nos lo da otro alimento que toleramos mejor.

    Repito: que uno no coma cereal, no significa que no tenga energía. Te sorprendería la cantidad de tenistas profesionales o jugadores de la NBA que no comen cereales. Para mi eso ya es más que indicativo. Estos deportistas comen hidratos, muchos. Pero no cereales.

    Sobre el futuro dices que iremos viendo. Pero viendo el que??? La fisiología humana es la que es. Y las propiedades del cereal, son los que son. No se va a descubrir nada que no sepamos ya.
    Que el cereal no es bien tolerado por el organismo humano es algo que la ciencia no discute. Si podemos obtener energía por otro lado (que podemos, porque tener que consumir cereales?

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